26ª Etapa: Ligonde- más allá de Salceda. 50km.

Queridos todos,

El despertador sonó a las 6:00 de la mañana pero, realmente no hizo falta, porque los truenos y la tormenta me habían despertado un poco antes de las 5:30 de la mañana; primer día de lluvia y no había mucho que hacer, así que alargamos la mañana hasta las siete cuando parecía amainar fuera.

Los hospitaleros de la Fuente del Peregrino nos tenían preparado el desayuno en el comedor de la planta de abajo, feliz acogida del nuevo día a pesar de la lluvia. alguien dispuesto los lugares de la mesa con nuestros nombres y con una postal dedicada personalmente de lo que habían recogido de nuestros momentos compartidos la tarde de ayer. No eran palabras de despedida sino de gratitud y de buenos deseos, de las que te apoderan antes de los vaivenes de la vida o de la lluvia, para poder ir un poco más allá, ‘ultreia’ !!!

Desayunamos con Denis, Hannah, Milena y Gianluca, agradeciendo en voz alta el detalle de los hospitaleros y bendiciendo su gentileza. Acabamos de desayunar poco antes de las 8:00 de la mañana y ya no llovía, así que debíamos apresurarnos porque hoy nuestra etapa había de ser muy larga. Debemos tomar nuestro tren a casa el próximo 30 de agosto de madrugada y todavía había que recorrer casi 80 km hasta Santiago; aún así pudimos hacernos una foto con Junior y con Loida. Seguramente ellos, los hospitaleros, habían planeado no despedirse, ya que el camino siempre nos encuentra, y quedar así con un ‘hasta luego’ esperanzador, sin embargo, la lluvia había desbaratado un poquito sus planes de anonimato de sus buenas acciones y pudimos darles nuestro agradecimiento sincero.

Nada más salir por la puerta y cargarnos las mochilas se acercaron dos figuras enponchonadas por el camino, era Raissa y Winnie, ¡qué increíble coincidencia!, de nuevo el camino nos encontraba, los chicos y yo nos pusimos muy contentos, ¡un día más caminaríamos juntos! La mañana se presentaba magnífica con el fresquito después de la lluvia, la luz clara entre las nubes y el calor de la buena compañía. Y hoy nuestro recorrido estaba repleto de pequeñas aldeitas: Portón, Lestedo, Os Valos, Abenostre, O Rosario y Palas de Rei… a unos 8 km así que allí desayunaríamos con ganas renovadas y las risas de Raissa, Winnie, Milena y Gianluca. Inconscientemente, a medida que te vas acercando a Santiago, los pasos se van haciendo más tímidos para alargar las jornadas, las sensaciones, el espíritu…La charla era animada y tranquila así que, sin darnos cuenta nos plantamos en Palas de Rei, sellamos en una iglesia bonita y salimos en busca de nuestro café con bocatas en la taberna Obélix que estaba al lado y que se nos hizo gracia porque nos encantan las historias de Asterix y Obelix, las hemos leído todas, y porque nuestra pócima será el camino y sus caminantes. Después de la taberna de Obélix proseguimos por la vereda verde y frondosa de Galicia con olor a tierra mojada y con perfume de eucaliptus;

aún nos dió tiempo, al poco de otros siete u 8 km de pararnos en la sombra de otra posada para comernos una hamburguesa y tomarnos un refresco, al lado de un horreo de madera y piedra…Como os he dicho había que exprimir todos los momentos juntos y rehuir de las excusas sin sentido… pero es que ahí radica la espiritualidad, el no rehuir al otro, no en alcanzar un objetivo o una meta, sinó en no rehuir al hermano, al fragmento de Dios padre que habita en cada uno de nosotros porque ese es el objetivo cumplido y a cumplir y la clave para interpretar, a cada paso, la voluntad de Dios en nuestros días, en nuestro afán, desde la empatía y la complicidad de La Luz.

Nuestro próximo objetivo era Melide, una de las capitales del ‘Polvo a Feira’, del vino turbio y de las buenas sobremesas. Después de este tercer ágape, Raissa puso el turbo seguida de Winnie, nosotros anduvimos otro ratín con Milena y Gianluca que estaban a otro paso y luego cogimos nuestro ritmo para llegar a Melide. Habíamos perdido de vista Raisa y Winnie y para nuestros adentros pensamos que mejor era así, sin despedida que nos entristeciera…, Sin embargo, nos estaban esperando, al cruzar el puente de Melide, al pie de otra iglesia donde sellar para despedirse, esta vez sí, de nosotros. Y, en ese momento, pensamos, que mejor un poco de tristeza y una despedida. Ellas se tomarían su ración de pulpo por la tarde con Fabio y los demás, nosotros iríamos ahora, a mediodía, para afrontar después otros 30 km más…

Así, al al llegar al restaurante, no quise otra despedida y quedamos ‘para más tarde’ mientras nos adentramos en la pulpería ‘Ezequiel’ a por nuestra ración de pulpito gallego; el camarero nos indicó al fondo a la izquierda para sentarnos y al girar vimos a nuestra querida amiga Young Ok, de Corea, Sentada sola en su mesa con su pulpo y su cerveza, dimos un salto y corrimos a abrazarnos, fue muy emocionante el reencuentro, tanto que no causamos indiferencia de las mesas de alrededor que se emocionaron con nosotros.

El ‘Padrecito’, desde arriba, nos volvía a guiñar con otra sorpresa. Pedimos cerveza para dos y mosto para Iago y Leonardo, ración de bravas y de pulpo, todo ello, magnífica excusa para disfrutar de Young Ok. Ciertamente nos habíamos echado de menos, comimos y gozamos por más de una hora y después reemprendimos la marcha juntos. A las dos horas de camino juntos comprendí que debíamos apretar el paso porque de otra manera no avanzaríamos y no había más tren que el del día 30 de agosto,por ser fin de vacaciones de muchos, así que dimos un fuerte abrazo y un beso a Young Ok y salimos rápidamente hacia Arzúa. Eran las 19 30 cuando llegamos a Arzúa y aún nos faltaban más de 12 km para recorrer, como habíamos picado todo el día, nos pillamos unos helados y algo dulce para darle azúcar al músculo. Yago estaba bastante animado y lleno de energía, yo me sentía bien y Leonardo, a estas alturas del partido, podía con todo. El caso es que, yo andaba nervioso porque más tarde de las 21.00h No es fácil encontrar alojamiento pero me tranquilice al pensar que los chicos necesitaban aventura y que para lo que para mí era un problema, para ellos era una oportunidad de dormir al raso.

Realmente, de haber tenido más tiempo, y poder alargar un día más nuestras etapas, lo suyo habría sido pernoctar en Melide o casi mejor en Ribadesella como nuestra amiga coreana, con su puente medieval y su bañito en el río; pero nos tocó apurar la marcha e intentar ganarle terreno a las sombras de la tarde.Creo que, después de andar más de 40 km, nunca habíamos ido tan rápido en una marcha…Llegamos a Salceda poco antes de las 22.00 horass e intenté conseguir albergue allí o alguna pensión, pero todo estaba completo y a tope! Hoy era el día en que haríamos nuestra la expresión Ultreya (del latín ultra -más allá- y eia interjección de mover) Que es el saludo de antiguo para los peregrinos a Santiago: Ultreya, suseia , Santiago = ¡Sigue adelante que más allá está Santiago! Y sí, Santiago nos aguardaba!!! Seguimos nuestro camino y al poco de unos 2 km de salceda vimos una casa con un porche donde se guardaban maderas y utensilios de labranza y el dueño de la puerta, así que le preguntamos si podíamos dormir en el porche y nos dijo que como quisiéramos…Así acabaríamos nuestro caminar esta noche, con la oscuridad ya dueña del lugar y en unos sacos de dormir encima de unos aislantes que nos darían algo de descanso bien merecido…De vez en cuando me despertó algún ruido entre las maderas pero mi confianza no flaquearía ante mis temores De que todo estaba saliendo según la voluntad de mi padre y máxime cuando estaba viviendo una nueva aventura con mis hijos Iago y Leonardo, que me lo habían demostrado todo y más en este día, en todos estos días juntos.

Buenas noches!

P.D. Anteriormente cuando un peregrino saludaba a otro diciéndole Ultreya (sigue adelante) el otro respondía ‘Et suseia’ (y más allá); Aunque en la actualidad se saluda con ¡buen camino!

Herru Santiagu

Got Santiagu

E ultreia, e suseia

Deus adiuva nos.

¡Oh Señor Santiago! ¡Buen Señor Santiago!

!Eultreia! ¡Esuseia!

¡Protégenos Dios!

Un comentario sobre “26ª Etapa: Ligonde- más allá de Salceda. 50km.

  1. Nunca os olvidaré, sois magníficos todos. He disfrutado mucho de vuestro camino, no sabéis cuánto. Espero volveos a encontrar algún día a toda la familia en el Camino. Muchas gracias por vuestro ejemplo en el Camino. Un abrazo y hasta otro rato.

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