
Queridos todos,
Hoy no había desayuno en Reliegos así que nos arreglamos y salimos en busca de Mansilla de las Mulas para atrapar nuestro café con dulces de la tierra. En menos de una hora estábamos allí, ahora somos capaces de andar a más de 6 km/hora. Al ser domingo fuimos al bar confitería Alonso que era el único que se encontraba abierto en Mansilla y donde nos pusimos las botas a buen precio. Cargados de energía salimos rápido hacia León, acudiríamos al albergue de peregrinos de las Carbajalas, que se halla en la plaza de Santa María a unos pocos pies de la Catedral tocando el barrio Húmedo. Los albergues cierran las puertas sobre las 22 horas así que la vida de nocturna no está muy pensada para el peregrino. Nuestra rutina es llegar, acomodarnos, y salir a ver el lugar después de una refrescante ducha. León no te la acabas, así que nos centramos en la catedral y los alrededores del barrio húmedo donde se encuentran los bares y tabernas. La Catedral es espectacular y aprovechamos para ir a misa de las 6:00 de la tarde en la capilla del santísimo, que está adyacente al mismo claustro de la Catedral. Habíamos quedado con Álvaro y Claudia en una confitería cerca, ellos acababan su semana de camino anual así que tocaba el ‘hasta luego’ habitual, a ellos los veremos, a buen seguro, en Barcelona pero a muchos otros no. Nos quedará el haber caminado juntos. Nos quedará el caminar juntos hacia nuestro propio destino con la mochila del alma más cargado de
Y al volver la vista atrás
Se ve la senda que nunca
Se ha de volver a pisar
Caminante no hay camino sino estelas en la mar
Hace algún tiempo en ese lugar
Donde hoy los bosques se visten de espinos
Se oyó la voz de un poeta gritar
Caminante no hay camino, se hace camino al andar
Golpe a golpe, verso a verso
Murió el poeta lejos del hogar
Le cubre el polvo de un país vecino
Al alejarse, le vieron llorar
“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”
Este poema de Machado se lo puede uno grabar a fuego al inicio del camino a irle sacando la sustancia durante todo el caminar o, incluso cantarlo como Serrat.
La fe se nutre de dinamismo, de experiencias inextricables, de una fuerza que nos sostiene:
Golpe a golpe, verso a verso
Cuando el jilguero no puede cantar
Cuando el poeta es un peregrino
Cuando de nada nos sirve rezar
Caminante no hay camino, se hace camino al andar
Golpe a golpe, verso a verso
Buenas noches !!!



